En este artículo vamos a tratar el tema de la subida del alquiler con el IPC en los arrendamientos de inmuebles. Como regla general, el propietario y el inquilino pactan que cada año de contrato la renta que debe pagar el arrendatario subirá conforme al Índice de Precios de Consumo (IPC) pero en ningún caso la mensualidad disminuirá si el índice es negativo.
Actualización de la renta
Pues bien, lo primero que queremos señalar es que las actualizaciones de la renta no son obligatorias en los contratos de arrendamientos, es un pacto entre las partes y se puede acordar o no; aunque habitualmente los propietarios siempre lo exijan.
Del mismo modo, tampoco es obligatorio que las actualizaciones se hagan conforme a las subidas del IPC, de hecho, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece en su artículo 18 que en caso de que no exista ningún mecanismo de actualización establecido en el contrato, la renta se actualizará conforme al Índice de Garantía de Competitividad.
De hecho, se pueden establecer fórmulas de diversa índole para actualizar la renta, por ejemplo: durante los dos primeros años no establecer ninguna actualización; o establecer un porcentaje máximo de 3% o 5% de subida (hoy en día esto interesa mucho porque el IPC está muy alto debido a la subida de todos los productos básicos).
Arrendatarios
Como arrendatarios/inquilinos, debéis saber que la subida de la renta solo será exigible si el propietario os lo ha notificado por escrito con el porcentaje aplicado y a partir del mes siguiente del aviso.
Arrendadores
Como arrendadores, podéis notificar dicha subida directamente en el recibo del mes anterior; por ejemplo, en el recibo del mes de febrero se informa al arrendatario que la renta a partir de marzo se actualizará con una subida del 9% conforme al IPC y poniendo también la cantidad final de renta a pagar.
En definitiva, queremos destacar que la subida del alquiler con el IPC no es un pacto obligatorio en los contratos de arrendamientos de inmuebles y desde Tienes Derechos Abogados recomendamos redactar una cláusula clara y concisa de la forma de actualizar la renta con el fin de evitar futuros malentendidos entre las partes.
