Si has sido condenado a una pena de prisión de hasta dos años, es posible que el juez te conceda la suspensión de la ejecución de la pena. Esto significa que no tendrás que ingresar en prisión si cumples una serie de requisitos. Los requisitos para evitar entrar prisión son los siguientes:
Ser delincuente primario.
Esto significa que no debes tener antecedentes penales. No se tendrán en cuenta los antecedentes penales que hayan sido cancelados, o los antecedentes que no guarden relación con el delito por el que se ha condenado a la pena de prisión.
La pena impuesta no supere los dos años.
Reparar el daño causado a la víctima.
Puedes hacerlo mediante el pago de la indemnización, o se entenderá cumplido si la persona condenada asume el compromiso de hacer frente a la responsabilidad civil de acuerdo con capacidad económica.
Cumplir con las condiciones impuestas por el juez.
Estas condiciones suelen ser que no se vuelva a delinquir en un periodo de tiempo, la prohibición de aproximarse a la víctima o someterse a un tratamiento de desintoxicación si la persona tiene problemas de drogodependencia.
Si cumples con todos estos requisitos, el juez o magistrado puede concederte la suspensión de la pena de prisión y así evitar entrar en prisión.
De manera excepcional, los jueces y magistrados pueden conceder la suspensión de la pena de prisión aunque no concurra alguno de los requisitos anteriormente mencionados.
Si necesitas asesoramiento o tienes alguna duda al respecto, no dudéis en contactar con nosotros para cualquier duda que tengáis.
